Anita.

3 abril, 2011

Anita es periodista. La conozco desde el año 1999. Yo tenía 20 añitos y ella alguno más. Nos unió el amor al Periodismo y a la Literatura. Han pasado doce años desde el día que se coló en mi vida. Puedo decir que es mi amiga porque en este tiempo me lo ha demostrado constantemente.

En estos doce años nos han pasado muchas cosas, como a todos, supongo. Algunas las hemos compartido y otras no. Y hemos cambiado. Al menos, yo. A ella la sigo viendo como el terremoto veinteañero que sólo buscaba devorar almas humanas en su intento por dar explicación a lo inexplicable. A día de hoy continúa en su afán por aprender del ser humano lo que nadie ha conseguido descubrir nunca.

A menudo pienso que está por encima del resto. No le conozco mentira ni acto reprobable en esta década estirada. Sé que la rueda no ha sido especialmente generosa con ella y le ha arrimado verdaderos momentos de desolación. Y en pie la vemos. No se amedrenta, no se queja.

Su filosofía de vida pasa por no herir a nadie, nunca, bajo ningún concepto. He podido ver que esta prerrogativa, tan sana en apariencia, no ha servido más que para orillarle a ella tremendas decepciones. No sólo no hiere, le cuesta defenderse.

Hace un par de semanas me llamó para comentarme un hecho desagradable. Un diario (omito el nombre por razones obvias) había publicado una foto de ella bajo otra autoría. Las consideraciones que rodeaban esta usurpación de derechos constitucionales se reducían a una amiga que había consentido la publicación para ilustrar un reportaje de dos páginas sobre su negocio y un fotógrafo que, de manera poco ética, había firmado un trabajo que no era suyo.

Anita me llamó porque hace unos ocho años, creo recordar, yo misma interpuse una demanda por difusión no consentida y plagio. En mi caso ni lo dudé. Ví mis poemas firmados bajo otro nombre, contacté con “la autora” (ladrona), le dí un plazo de dos días para que desistiera en su conducta, me dijo que no y la demandé. Con nombre y apellidos. Yo tenía 23 añitos y me planté en la comisaría de Málaga muy dispuesta. Recuerdo que llevé todas mis libretas de borradores, mis asientos de Propiedad Intelectual y los justificantes de los pagos de registro de la Junta de Andalucía. No sabía muy bien qué tenía que denunciar pero me senté y empecé a narrar los hechos. El señor que me atendió me trajo agua y me dijo que no me preocupara. Redactó la denuncia y me animó. (Imagínense ustedes una niñata llorando a moco tendido, nerviosa y mostrando papeles).

El señor me dijo que de tener la otra parte un asiento de Propiedad Intelectual se procedería a hacer un “peritaje estilístico” entre las maneras de escribir y que tendría que aportar toda mi obra.

Pero no llegó a tanto. Evidentemente esta señora no tenía asiento ninguno y en cuanto le llegó la denuncia pidió un trato. Me hace gracia pensar que sus cincuenta años temblaron ante los infantiles 23 de quien suscribe.

Me defendí porque nunca antes había sentido un dolor tan grande. Después de este episodio compuse un poemario que se llamó “Ave Ladrona”. Luego les dejaré algunos poemas para que intenten sentir lo que sentí yo.

Pues bien, esta fue la conversación con Anita:

– ¿Tú que harías Vero?

– Denunciar.

– Pero yo le di las fotos.

– Pero la autoría es tuya. Denuncia.

– Es que es mi amiga.

– Que denuncies.

– Tengo que pensarlo, ahora estoy un poco mal…

– Te lo piensas esta tarde y mañana te vas y denuncias. Con un poco de suerte ni se llegue a juicio. Vas y denuncias. Te tienes que defender.

– Yo no quiero dinero.

– Ya, tú quieres que se rectifique y que se publique que es tu obra, tu creación, tu trabajo y tu esfuerzo. Aparte, ese fotógrafo… ¿sabe algo de deontología periodística? Tú te debes al Periodismo y éste a la veracidad. Esa es una información falsa y estás en la obligación de hacer llegar la verdad, ¿es o no es?

– Sí… Pero, ¿y mi amiga?

– Tu amiga no es tu amiga y es obvio…

Soy muy consciente de que esas horas de la noche se le hicieron eternas. He llegado a suponer que lloró de impotencia, que miró su foto más de mil veces y que se preguntó qué había hecho mal. No me lo dijo pero sé que algo dentro de ella se desgarró. Defender su manera de sentir o conservar una amistad que sólo ella cuidaba.

Los que escribimos o creamos dejamos parte de nosotros en cada texto, cada imagen o cada silencio. No es difícil saber que amamos lo que hacemos, en igual medida. Da igual el poema malo, el poema bueno o el soneto sin endecasílabos que no se terminó. Amamos lo que hacemos muy por encima de reconocimiento o signatura. Cada detalle tiene un por qué, un propósito, una sonrisa o una lágrima. Y es nuestra historia. Somos lo que hacemos.

Me hizo gracia un comentario que me hizo Anita:

– Yo sé que tú nunca me harás esto. Es la lealtad entre escritores.

Y no, nunca lo haría. Pero no por ser lealtad entre escritores sino porque sí eres mi amiga.

Y te respeto tanto como fotógrafa, periodista y escritora, que preferiría cortarme los dedos antes de usurpar tu historia.

Anita denunció. Y se procedió a la rectificación en el medio. Es un cuadrito que reza: “Fe de errores”. Yo habría titulado: “Fe de malas intenciones”.

Un error es saltarse un renglón, cambiar un ministerio por otro en un subtítulo o no poner comillas en una cita textual. Asumir una obra como propia, rubricarla y publicarla, no es un error. Es un hurto.

Ahora me pregunto si este fotógrafo hubiera rectificado si no se hubiera interpuesto la denuncia…

¿A qué no?

Una pena que se cruzara en su camino alguien que ama lo que hace.

VR

Anuncios

5 comentarios to “Anita.”

  1. Jose Says:

    Para mí una persona que plagia a otra se descalifica mucho a sí misma, me parece algo penoso…Y negar la evidencia tiene que ser de una caradura descomunal. Siento que pasaras ese mal rato siendo tan joven, de todo aprendemos.

    Me gusta

  2. Ismael Says:

    excelente. primero decir que yo no tengo ni idea de periodismo, pero por lo que veo y leo, en estos tiempos es una profesión demasiado desvirtuada. también creo que en estos tiempos se cotiza mas la mentira bien contada, que cualquier bien contada de todas las verdades. Como he dicho que no tengo ni idea, seguro que estoy en un error, solo es mi opinión. besicos

    Me gusta

  3. Ericka Volkova Says:

    Verdades a medias o mentiras completas, creo así sean los plagios. Veo que esta acción varias le hemos sufrido, observar en alguna publicación algo que nos pertenece y el cual ha sido signado por algún desconocido, o en el peor escenario, por un conocido.
    Hasta ahora no logro comprender la “satisfacción en atribuirse” algún trabajo intelectual, pues la satisfacción radica en la creación misma y no en el reconocimiento que de él se obtenga, que venga, tampoco he desconocer que dicho reconocimiento grato y halagador es.

    Me gusta

    • Ismael Says:

      comprender eso es bastante fácil, quien no puede obtener satisfacción dado su poco poder intelectual, debe obtenerla copiando de quien si tiene ese poder. Supongo que sera porque cada cual obtiene satisfacción a su manera. jeje. Saludos

      Me gusta


  4. A la hora de nacer, quienes hacían sombra sobre nuestra pequeñísima cuna, fuera de los alargados árboles que bordearan la tapia de la casa de los padres y los abuelos, eran personas que signaron sus esperanzas de ver al mundo descarnado con esfuerzo, otra vez reproducirse en estos pequeñuelos, a los que pusieron nombres y apellidos y fundieron valores, y educaron, y alguna vez ya grandes, nos dijeron hazte un nombre mi amor, eres del mundo peregrino…Ay, Victoria, cómo fundes de bello este concilio de recuerdos y deseos, estas consignas sobre hacer lo correcto que a veces han sacado en nuestro cuerpo furiosos hematomas, por hacer que lo digno prevalezca, que se imponga lo justo sobre lo que de lejos es entuerto y acto malnacido, venga de la rúbrica que sea amigo o perfecto desconocido. Celebro tu pasión hermana, y te siento conmigo…

    Me gusta


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: