Cuando te vayas.

7 enero, 2011

Cuando te vayas, sé que no tengo privilegio alguno,

y es un favor que te pido abusando de tu buen hacer,

procura que el sueño me venza en su letargo de bruma

y me halle en confines poco conscientes, poco de ver…

No me quieras decir adiós porque no oiré una despedida,

y mis ojos cederán a la ceguera de ver en tu espalda

algo que se aleja, -y no quiero perder-

de mí, -si acaso sin ti fui más que la sed-

para siempre.

No hablaré por no ensombrecer la voz tuya que se dispersará

ni el talle enjuto de tu figura atravesando los marcos porosos

que vieron la sacristía de mi miel en el relicario de tu maná.

No me dejes un último beso porque no consentiré esa afrenta

y mis labios quedarán estériles de sueño en la flaqueza

de una cara que no sonreirá, -para qué-

sin mueca, -quién provocará un gesto-

para siempre.

Cuando te vayas, olvídame.

Y, alguna vez, cuando el recuerdo te busque,

convócame como alguien que te quiso

y de agua y barro se hizo,

cuando te fuiste,

para siempre.

VVRR.

Anuncios

3 comentarios to “Cuando te vayas.”


  1. […] Actualizados : La llaga del recuerdo. Viste miedo la esperanza. Cuando te vayas. Dile. Callar no es ignorancia. Uy, qué pena. Puede llevarse usted, señora Vida. […]

    Me gusta

  2. juani Says:

    dos palabras me flipo este.asi si.

    Me gusta


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: