Castillo de naipes.

14 diciembre, 2010

Vengo soñando desde hace meses y no he logrado despertar en este tiempo. Con días buenos y noches menos buenas, he arrastrado lo poco que quedaba vivo de mí para engarzarme una ilusión de rubí en la voluntad de ser mejor persona cada día.

Yo nunca he sido una persona común y puedo reconocerlo abiertamente. He gastado más de tres décadas de mi vida haciendo lo que otros no hacían, diciendo lo que otros no decían y esperando el momento (único, pensaba y pienso yo) en el que encontraría a mi mitad perfecta.

Tengo taras de retrógrada en algunos aspectos y también puedo admitirlas. No me ha gustado nunca salir a ligar, no he buscado romances esporádicos por aburrimiento y sí, soy sosa en muchas de esas realidades sociales (o individuales, vayan ustedes a saber).

Lo cierto es que una es tan estúpida que pretende que todos vivamos en el mismo cuento de hadas. Y sucede que, el príncipe, cuando llega a besarnos, ya ha despertado a muchas princesas (y no sólo a besitos).

Lógicamente ese aparato del Diablo que llamamos “cabeza” no deja de atormentarnos en cada situación torpe y baladí del día a día.

Pero puedes torearla con mucha paciencia, autocontrol y esperanza.

De todo lo que me dejó el Periodismo, la búsqueda de la verdad es, sin duda, el más pesado de los lastres. Todo puedo cuestionarlo e investigarlo hasta que tengo pruebas fehacientes del hecho. Muchas veces he pretendido no obedecer ese mandato exhortativo que me obligaba a indagar las parcelas que la duda dejaba abiertas.

He dominado algunos meses esta necesidad vital con bastante éxito.

El problema que acarrea el iniciar una investigación es la red de fuentes que puedes haber creado sin pretensión alguna.

En el caso que ahora me ocupa la cabeza (el cuerpo, la esperanza, el fracaso y la lágrima) tiene mucho que ver ese cuento de hadas al que hice referencia con anterioridad.

Hace meses apareció. Surgió de la nada, de un encuentro casual, incomprensible y poco usual. Comprenderán que cuerpo y alma me daban palmas. Tampoco dudé en la certeza de mi destino.

Sin embargo siempre en mí estaba afincado ese dolorcito de no ser en sus ojos lo que sí era en los míos. ¿Y si me estaba equivocando? ¿Y si me cambiaba como una rueda de repuesto? ¿Y si se aburría como ya le pasó antes en múltiples ocasiones? ¿Y si yo no era suficiente? ¿Y si no era para toda la vida?

Como era de esperar surgió en mí esa necesidad de contrastar informaciones como único medio de alcanzar la veracidad de las mismas y, en última instancia, la verdad.

De aquellas indagaciones de hace tiempo viene a mí, hoy, de manera casual y fortuita, un informe completo.

Algunos son textos de alguien que estuvo en esa vida y ya se fue y otros, en cambio, son la réplica perfecta para desenmascarar una mentira.

Ahora, ya hace horas del latigazo, no sé si la opción es callar, decir o borrar esta entrada.

Mientras decido qué hacer con el cuento de hadas me viene esa gran frase a la cabeza: “la cabra tira siempre al monte”.

Resulta que somos de dos montes distintos. Yo vivo en la loma del amor único y perfecto, con eternidad (entiendo que es cursi pero es así) y mi príncipe mora una colina donde se me hace imposible vivir con tanta oveja suelta y satisfecha de recambio periódico.

Y, aunque he empezado a hacer dieta, voy a tomarme una cerveza para celebrarlo.

VVRR

Artículo.

Anuncios

2 comentarios to “Castillo de naipes.”

  1. Ismael Says:

    ASÍ QUE NO SOLO A BESICOS EH… JEJE QUE PILLIN…
    ¿donde dices que mora la colina de tu príncipe? O
    ¿tu príncipe tiene una colina mora?
    vaya lío, jaja. en fin, con cola o con colina, aunque no pega ni rima, en este cuento de hadas ¿o quizás era de ovejas? dejo aquí estas letrinas, para que causen tus risas… y ríete del mundo porque yo lo valgo ¿o eras tu? jejeje. Un abrazo y un besico “chis chis despierta”

    Me gusta

  2. VVRR Says:

    Qué grande eres Ismael, que ya me has sacado una sonrisa. ¡Un besazo amigo!

    Me gusta


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: