Sospecho.

11 junio, 2010

Si el timbre de un cuerpecito inane de voz
no es atendido,
sospecho.

Si el retumbar de un puñito constante de golpe,
no es abierto,
sospecho.

Si callas, obvias la verdad.
Obviando la verdad, se miente.
Lo cierto que mata, es preferible que lo incierto.
Que duda.

Sospecho sin despecho,
no juzgando lo pasado,
ni lo herido o hecho,
sospecho que omitir es un lado
del triángulo de tu sentir rehecho.

Sospecho la parte de deshecho,
la que tiras a la papelera
pero persiste en una bolsa,
-no hay ojo que la basura ciegue-,
la que abandonas, con solera,
evitando que el hedor me llegue.

¿Y mi corazón? ¡Maltrecho!
Esa rosa muerta en tu enredadera…

Y aunque sospecho, te amo.
Y aunque sospecho, es tuyo el latido de mi pecho.

Verónica V. Romero Reyes. “Tuya. Cómplice”.
Derechos registrados.

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