La consecuencia.

15 mayo, 2010

 

La consecuencia es olvidar,
hasta rasgar la memoria,
en un soplo de discontinuidad
que no podría verterse
en un papiro de tu sombra.

La consecuencia es obviar
el detalle manifiesto
de tu camino enredado
en un cúmulo de convenciones
atípicas,
insólitas
y agnósticas de palabra.
De pronunciación.
Y silencio.

La consecuencia es al hecho
lo mismo que el efecto a la causa,
un juicio inmediato de razón o acto
escrito de antemano, predicho.

¿Es la consecuencia la realidad
o un falseo caducado que es precedido
por la obviedad que le da legitimidad?

¿Puede enjuiciarse una consecuencia
sin atender el detalle del acto, al punto?

¿Se juzga el objeto en potencia?

¿O se juzga, en todo caso, la intención?

Jueces hay muchos y equivocados.
¿Fiscales o verdugos del corazón?

Triste para áquel ser un verso
que ha perdido su madre canción.

VVRR. “Amor omnia vincit”. Derechos registrados.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: